Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
Lejos de las propuestas comerciales o los menús estandarizados, en sus calles y mercados se encuentran sabores auténticos que reflejan la identidad culinaria de la región.
El recorrido puede comenzar en el Mercado Municipal, ubicado en el centro de Zihuatanejo. Este espacio no solo concentra productos frescos y locales, sino que también alberga fondas y cocinas económicas donde se preparan platillos típicos diariamente. Uno de los más solicitados es el caldo de pescado, elaborado con ingredientes recién obtenidos del mar. También es común encontrar tiritas de pescado, un platillo emblemático de la región que consiste en filete de pescado cortado en tiras finas, marinado en jugo de limón con cebolla morada y chile verde.
Dentro del mercado, el ambiente es informal y auténtico. Los comensales, en su mayoría locales, dan fe de la calidad de la comida, lo que convierte este lugar en una parada indispensable para quienes desean conocer la cocina tradicional de Zihuatanejo.
Uno de los platillos más representativos de la región es el pescado a la talla. Su preparación consiste en abrir el pescado por la mitad, marinarlo con una mezcla de chiles secos, ajo, especias y asarlo al carbón sobre una rejilla. En la zona de Playa La Ropa, es común encontrar establecimientos que lo ofrecen, acompañado con tortillas hechas a mano, arroz y ensalada.
Este platillo es típico de la costa del Pacífico, pero en Zihuatanejo adquiere una personalidad propia gracias a las salsas locales y al tipo de pescado utilizado, que suele ser pargo o huachinango, pescados comunes en las aguas cercanas.
Las tiritas de pescado son posiblemente el platillo más icónico de Zihuatanejo. Se preparan con pescado fresco, normalmente sierra o dorado, y se marinan con limón, cebolla y chile verde. A diferencia de otros ceviches, no se utilizan vegetales adicionales ni salsas comerciales. Su sencillez es parte de su autenticidad.
Este platillo puede encontrarse en diversas zonas de la ciudad, especialmente en pequeños locales cerca del malecón y en las cercanías de Playa Principal. Es ideal para quienes desean probar un platillo fresco, ligero y representativo de la región.
Aunque los productos del mar predominan en la cocina de Zihuatanejo, también existen opciones tradicionales elaboradas con maíz. Entre ellas destacan los tamales nejos, envueltos en hojas de plátano y preparados con masa de maíz sin relleno, acompañados con salsa de chile guajillo y carne.
Los tamales suelen venderse en las mañanas o durante festividades locales. En ocasiones, se pueden encontrar en puestos ambulantes o en las inmediaciones de iglesias y plazas públicas.
Para finalizar la ruta gastronómica, es recomendable probar algunos de los dulces típicos que se elaboran en la zona. El cocadito (hecho a base de coco rallado, azúcar y canela) y los ates de frutas tropicales como guayaba o mango son comunes en tiendas locales. Estos productos no solo son parte de la tradición culinaria, sino que también representan el uso de ingredientes regionales en la repostería artesanal.
En cuanto a bebidas, Zihuatanejo ofrece varias opciones sin alcohol que complementan la comida local. El agua de jamaica con canela, el atole de maíz (particularmente durante las mañanas) y el té de hoja de naranjo son ejemplos de preparaciones tradicionales que aún se sirven en cocinas familiares y fondas.
También se elaboran bebidas frescas a base de frutas locales como tamarindo, guanábana o maracuyá, disponibles tanto en puestos callejeros como en comedores del mercado.
Explorar los sabores tradicionales de Zihuatanejo de Azueta permite entender una parte esencial de su cultura. La ruta gastronómica por la ciudad no requiere itinerarios complejos ni desplazamientos largos, ya que la mayoría de los platillos típicos se encuentran en el centro o en las zonas cercanas a las playas principales.
Este recorrido ofrece una experiencia directa con la cocina local, basada en ingredientes frescos, recetas heredadas y técnicas sencillas que han perdurado en el tiempo. Para visitantes interesados en el turismo gastronómico, Zihuatanejo de Azueta representa una oportunidad para conocer el sabor auténtico de la costa del Pacífico desde una perspectiva local y accesible.